¿Qué pasaría si visibilizáramos la importancia de las mujeres en el desarrollo agrario?

El mundo agrario ha estado históricamente marcado por una fuerte masculinización y, muy a menudo, el papel de las mujeres ha sido invisibilizado y reducido a una labor de “ayuda familiar”. Como resultado, el trabajo femenino ha estado marcado –y lo sigue estando– por la precariedad y la parcialidad.

Sin embargo, más de un cuarto de la población activa agraria está conformada por ellas, según un informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de 2025 (datos de 2021). Por eso cabe preguntarse: ¿qué pasaría si visibilizáramos su papel en el desarrollo rural y la economía local? 

CERES ya lo está haciendo

Aunque hoy en día las mujeres todavía enfrentan retos importantes, su contribución al desarrollo rural está cada vez más reconocida. En las últimas décadas han surgido diversas asociaciones que defienden los derechos laborales de las profesionales agrarias y promueven una igualdad real entre hombres y mujeres en este ámbito.

Una de las más importantes a nivel estatal es la Confederación de Asociaciones de Mujeres del Mundo Rural (CERES). Esta organización nació en 1997 de la mano de agricultoras y ganaderas para reivindicar los derechos profesionales y las oportunidades de las mujeres campesinas y avanzar hacia una igualdad real.

Desde entonces, CERES trabaja activamente para visibilizar el papel de las mujeres en el entorno rural y reducir la brecha de género en el sector agrario. Para ello, promueve programas de liderazgo y capacitación con perspectiva de género y asesora a mujeres agrarias en sus proyectos de emprendimiento. 

En este vídeo, tres mujeres vinculadas a la asociación nos explican de primera mano las dificultades con las aún se encuentran y la labor de apoyo y visibilización que CERES lleva a cabo. 

Y hay evidencia científica que respalda su impacto en la sostenibilidad

Iniciativas como CERES generan un impacto que va más allá de la igualdad, contribuyendo al desarrollo y la sostenibilidad del medio rural. 

Según Lucía Díez, doctora en Historia Económica e investigadora en la Universidad de Barcelona, el papel de las mujeres no solo es fundamental para el desarrollo rural, sino que también está estrechamente vinculado a la sostenibilidad del sistema agrario.

Lucía apunta que, dentro de las actividades agrarias, las mujeres tienden a apostar por modelos de producción más sostenibles como la agricultura ecológica o la biodinámica. Estos enfoques reducen el impacto medioambiental y favorecen una gestión más responsable de los recursos naturales, lo que refuerza la sostenibilidad del sector en su conjunto.

“Las mujeres hacen una aportación fundamental para la sostenibilidad y la diversificación de los entornos rurales.”

Lucía Díez

Universidad de Barcelona

Además, Lucía señala que cuando las mujeres trabajadoras del sector agrario deciden diversificar su actividad e incorporar nuevas fuentes de ingresos, suelen desarrollar iniciativas relacionadas con el turismo, la transformación agroalimentaria o los servicios. Este tipo de estrategias contribuyen a la innovación del sector, promueven el arraigo territorial y el relevo generacional, y mantienen un mundo rural más vivo y diversificado.

En conjunto, estas dinámicas no solo evidencian el impacto social y económico de la presencia femenina en el mundo rural, sino que también muestran su papel clave en la transición hacia sistemas alimentarios más sostenibles. Por eso, reivindicar el papel de las mujeres en el medio rural no es solamente una cuestión de justicia, sino también una palanca para construir entornos más resilientes y con futuro.