Investigadores, sector primario y empresas se unen para debatir sobre el futuro de la sostenibilidad del campo andaluz
La 2.ª edición de los Diálogos SABE reunió en el Campus de Rabanales de la Universidad de Córdoba a investigadores, agricultores, ganaderos, expertos en fertilización y gestión de residuos, y responsables de la administración pública para debatir sobre las principales problemáticas del sector primario andaluz y diseñar soluciones compartidas que permitan avanzar hacia modelos de producción y alimentación más sostenibles.
Bajo el título “Ciencia y Alimentación Sostenible: de los gases de purines al fertilizante”, este diálogo se inició con una conversación entre Adrián González Guzmán, investigador en la Universidad de Sevilla; Carmen Quintero, agricultora y secretaria provincial de COAG Córdoba; y Emilio de León, director de Producciones Ganaderas en COVAP, quienes abordaron estos retos desde la experiencia directa de los agricultores y ganaderos andaluces.
Durante el diálogo, los participantes coincidieron en señalar estas problemáticas desde dos frentes. En el ámbito ganadero, el debate se centró en las limitaciones en la gestión de purines, tanto por su almacenamiento como por las emisiones de gases contaminantes; mientras que en agricultura, el foco estuvo en la dependencia de fertilizantes inorgánicos, que no solo no protegen los suelos, sino que a menudo son importados, lo que acentúa la vulnerabilidad del sector frente a la inestabilidad internacional.
Pero más allá del diagnóstico, el encuentro puso el foco en cómo conectar conocimiento científico y experiencia del sector para desarrollar soluciones adaptadas al territorio, capaces de dar respuesta a las limitaciones actuales y, al mismo tiempo, convertir los residuos en nuevas oportunidades productivas. En ese marco se sitúan iniciativas como el proyecto FORIOMS, liderado por el investigador Adrián, y que fue uno de los ejes de este diálogo.
“Las problemáticas de unos pueden ser la solución de otros”
FORIOMS propone una solución innovadora para capturar los gases contaminantes generados por los purines durante su almacenamiento y transformarlos en fertilizantes sostenibles, adaptables a distintos suelos y cultivos.
«La idea es sencilla: canalizamos los gases que salen de las fosas de purines y los hacemos pasar por un filtro donde se quedan atrapados. Pero la clave es que ese filtro, una vez saturado de nitrógeno, carbono y azufre, se puede aplicar directamente como fertilizante en el campo. Reducimos emisiones y generamos un recurso local, reduciendo la dependencia de fertilizantes importados.», señaló Adrián González.
Adrián comenzó este proyecto en la Universidad de Córdoba y lo continuará en su actual posición en la Universidad de Sevilla.
El encuentro fue organizado por la Comunidad SABE, una red multidisciplinar que promueve la transformación hacia sistemas alimentarios más sostenibles y que está impulsada por Fundación Daniel y Nina Carasso, en colaboración con la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes de la Universidad de Córdoba (ETSIAM-UCO). El acto fue inaugurado por Lourdes Arce, Vicerrectora de Innovación y Transferencia de la UCO, y Eva Torremocha, directora del área de Alimentación Sostenible en Fundación Daniel y Nina Carasso, y contó con la participación de Francisco Ramón Acosta, delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Rafael Martínez Ruedas, delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Fernando Adell, presidente de ASAJA Córdoba, Félix Ruiz, secretario de UPA Córdoba, y María del Carmen del Campillo, directora de ETSIAM-UCO. Todos ellos subrayaron la importancia de generar espacios de diálogo que permitan trasladar el conocimiento científico a la práctica real y conectar la investigación con las necesidades del territorio.